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Nevus

Los nevus o lunares son lesiones pigmentadas de la piel frecuentes en los niños que generalmente no representan ninguna complicación.

Normalmente aparecen en la infancia y adolescencia, crecen simultáneamente con los pacientes y tienen la tendencia a oscurecerse durante la pubertad. Estos son cambios comunes en los nevus de los niños y desafortunadamente también son cambios que se pueden observar en el melanoma.

El melanoma, es un cáncer de piel no muy frecuente en niños, pero que puede empezar como un nevus o lunar. Es por esto que recomendamos siempre la valoración por un dermatólogo.

¿Por qué se producen?

La causa exacta del origen se desconoce. Entre los factores predisponentes esta la asociación genética y la exposición excesiva al sol durante la infancia. Los nevus son más frecuentes en personas de piel clara y en aquellos que viven en países con mucho sol.

¿Cómo se manifiestan?

Existen diferentes tipos de nevus, los más frecuentes en la infancia son:

  • Nevus melanocitico (o lunar común): son manchas o protuberancias que no producen síntomas,  pequeñas (menores de 5 mm), de un solo color, el cual varía desde marrón oscuro a color piel y localizados en áreas expuestas al sol. Crecen simultáneamente con el paciente, en el momento que el niño se vuelve adulto normalmente tiene entre 12 y 20 nevus.
  • Nevus congénito: Es el nombre que se le da a los nevus presentes desde el nacimiento. Se consideran una marca de nacimiento y están presentes en el 1% de los recién nacidos. Pueden manifestarse como un nevus normal o como manchas o protuberancias de forma irregular y de tamaño variable, desde pocos milímetros a cubrir todo el cuerpo. Los nevus melanociticos congénitos de gran tamaño (> 20%) tienen un mayor riesgo de producir melanoma especialmente durante los primeros 10 años de vida.
  • Nevus displásico: También conocidos como nevus atípicos, son los nevus que tienen forma irregular, presentan más de 1 color y tienen un diámetro mayor a 6 mm (es decir más grandes que el borrador de un lápiz). Son nevus que deben ser controlados periódicamente por un dermatólogo, especialmente después de la pubertad.
  • Nevus spitz: Estos nevus aparecen generalmente durante los primeros 20 años de vida. Se manifiestan como protuberancias, normalmente de color rosa, pero que puede tener un contenido de colores variable como rojo, negro o marrón. En ocasiones sangra y produce secreciones. Este tipo de nevus debe ser valorado por un dermatólogo.

¿Cuál es el tratamiento?

La mayoría de nevus no requieren tratamiento sino sólo controles dermatológicos periódicos. Hay nevus sin embargo que preferimos extirparlos bien sea por su aspecto irregular, por encontrarse en una localización de difícil control o sencillamente porque afecta sensiblemente el aspecto del niño. A veces, por motivos estéticos, puede estar indicado el aclaramiento del nevus mediante laser.

¿Cómo se pueden prevenir?

La fotoprotección es un importante factor de prevención de los nevus, incluso cuando ya se hayan presentado. Las personan con numerosos nevus deben siempre protegerse del sol y asistir periódicamente a controles con el dermatólogo.

Es importante consultar al dermatólogo cuando los nevus presentan alguno de los siguientes cambios:

  • Alteración del color
  • Aumenta o disminuye el tamaño de manera súbita
  • Cambio en la forma, textura o elevación
  • La superficie se vuelve descamativa o seca
  • Produce síntomas: dolor o picor
  • Hay sangrado o secreciones

Nevus

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