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Angiomas

Los angiomas (hemangiomas), también conocido como una “marca de fresa”, son los tumores benignos mas comunes en la infancia.

Están formados por vasos sanguíneos, generalmente se hacen visibles después del nacimiento y pueden crecer durante algunos meses, alcanzando el aspecto final hacia los 6 meses.

Son tumores que se presentan mas frecuente en niñas, en la raza blanca, en bebes prematuros, recién nacido de bajo peso y en hijos de madres con placenta previa o que han tenido hipertensión (eclampsia) durante el embarazo.

¿Por qué se producen?

La causa de los angiomas es desconocida. La teoría mas aceptada en la actualidad, propone como factor desencadenante a la hipoxia, es decir la disminución de oxígeno en los tejidos, hecho que estimularía la activación de factores de crecimiento vascular y el posterior desarrollo de los angiomas. En el momento se reconoce que no hay ninguna asociación con el uso de medicamentos, drogas o exposición ambiental durante el embarazo.

¿Cómo se manifiestan?

La mayoría de angiomas aparecen inicialmente como una pequeña marca, un arañazo o granito rojo. A partir de las primeras 2 a 3 semanas de vida, crecen, se produce un abultamiento, mas que una extensión de la lesión, y cambian de color, a rojo intenso o violeta cuando son superficiales, o azul o violeta cuando son profundos. El crecimiento más rápido se produce en los tres primeros meses. En su mayoría son redondos u ovalados, aunque las lesiones mas grandes siguen la forma de la parte del cuerpo afectada.

Después del periodo de crecimiento continua el periodo de involución, es decir la disminución de el tamaño y el color, esta fase puede durar años. La involucion no siempre significa que el hemangioma “desaparezca” y la piel quede como si no hubiera pasado nada. A veces pueden dejar una exceso de piel; o una alteración de la textura de la piel.
Los angiomas son lesiones completamente benignas, sin embargo aproximadamente un 10% puede dar alguna complicación. Las complicaciones se relacionan con:

  • Localización interfiriendo alguna función importante como la vista (angiomas alrededor de los ojos); la alimentación (angiomas en los labio), la vía aéra (algunos hemangiomas en la zona de la barba) tamaño, especialmente los angiomas grandes en cara y extremidades.
  • número o cantidad, debido a que se puede asociar a hemangiomas hepáticos.
  • ulceración, es el momento en que los angiomas son muy dolorosos y pueden dejar cicatriz.

¿Cuál es el tratamiento?

La mayoría de los angiomas no necesitan ningún tratamiento puesto que desaparecen por si solos y únicamente hace falta paciencia.  Sin embargo hay algunos angiomas que, por su localización (cerca del ojo, si cierran el oído, si dificultan la alimentación), o por su rápido crecimiento, o por estar en la cara y ser desfigurantes desde el punto de vista estético, pueden necesitar tratamiento. Así mismo se debe considerr realizar algún tratamiento en aquellos casos en que preveemos que van a dejar una secuela inetética.

Las opciones terapéuticas son variadas, incluyen el uso de medicamentos tópicos y/o orales, laser o cirugía. Es importante la valoración por un pediatra o dermatólogo pediatra para aconsejar sobre la necesidad de tratamiento y el tipo de tratamiento para cada caso.

¿Cómo se pueden prevenir?

La prevención en los angiomas consiste en la realización de un diagnostico oportuno, considerando las localizaciones y tipos de angioma que podrían presentar inconvenientes, además del tratamiento de las complicaciones una vez se presenten, con el objetivo de disminuir las secuelas. 

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